¡Los oídos sordos del Ayuntamiento de Mérida!

¡Los oídos sordos del Ayuntamiento de Mérida!

Como habitantes de Mérida, a todos nos interesa que nuestra ciudad crezca de una manera ordenada y armoniosa. El boom de construcción, promovido por el Ayuntamiento, que ha vivido la urbe en la última década podrá ser un giro positivo para la economía local, pero mientras las obras no se lleven a cabo con el debido proceso y siguiendo la reglamentación oficial, sin la discrecionalidad que hoy impera en su aplicación por parte de las autoridades correspondientes, corren el riesgo de convertirse en un foco de caos en lugar de una mejora para todos nosotros. 

Para los que habitamos el fraccionamiento Villas del Sol, al norte de la ciudad, el proyecto Villas del Sol City Condos se ha convertido precisamente en una fuente de enojo. Este malestar no se debe a una oposición a la existencia de un complejo departamental en la zona, sino a la concesión, por parte del Ayuntamiento de Mérida, de un permiso que claramente viola las leyes y reglamentos locales. Los vecinos no somos antagonistas del desarrollo, sino del atropello de nuestras garantías más fundamentales por parte de quienes deberían ser garantes de ellas, las autoridades, y de nuestro derecho a vivir pacíficamente en un entorno familiar y de convivencia social en paz y armonía.

Originalmente, la construcción de los condominios Villas del Sol City Condos se planeó según la reglamentación de construcción vigente, PDU del año 2012. La zona en la que se asienta el proyecto es, fundamentalmente, un núcleo habitacional catalogado de baja densidad desde sus orígenes, consolidado, que cuenta en su mayor proporción con viviendas unifamiliares en las que han residido múltiples generaciones; esta fue la concepción original del fraccionamiento y la razón que le ha ganado el reconocimiento público del gobierno local en múltiples ocasiones. Los mismos desarrolladores del cuestionado proyecto la anuncian como un lugar que es un “ícono” en nuestra ciudad.

Pero en un afán netamente monetario y politiquero, el actual Ayuntamiento de Mérida decidió ignorar completamente las leyes y autorizó una licencia sin consultar a los vecinos, siendo violatoria de la densidad permitida por las leyes. Y, además, a pesar de saber la inconformidad expresada por los vecinos reiteradamente, permitió que la constructora a cargo del proyecto aumentara el número de unidades a desarrollar, pasando de las originales 56 a las actuales 72. Por tanto, si desde el origen 56 departamentos constituyen una violación a la ley, permitir este nuevo número de departamentos claramente viola el límite legal de densidad poblacional de la zona y atenta contra su vocación familiar original y contra los derechos humanos de los vecinos y sus derechos obviamente adquiridos con anterioridad. Además, la consulta por ley debió hacerse para otorgar cualquier licencia, desde la inicial, misma que fue cuestionada desde su inicio porque ni los 56 departamentos están permitidos según las densidades autorizadas por la ley. Era necesaria la autorización de los vecinos a través de una consulta y esta nunca se llevó a cabo.

¿Es válido violar las leyes existentes para obtener beneficios políticos? ¿No debería la autoridad poner el interés de los ciudadanos por encima del de los inversionistas? ¿Está dispuesto el Ayuntamiento de Mérida a hacer lo que considere necesario para mantenerse en el poder? La situación que actualmente viven los habitantes de Villas del Sol dice mucho respecto al actual gobierno de la ciudad y sus verdaderos amos.

Lo que sí está claro es que las únicas víctimas de este ímpetu monetario son los meridanos. El actual Ayuntamiento ha hecho a un lado los intereses de los verdaderos pobladores de la urbe (como los habitantes originales de Villas del Sol) y se ha dejado corromper por las grandes empresas. Y lo que empieza hoy como una simple omisión de algunos reglamentos mañana bien podría convertirse en una violación flagrante de nuestros derechos humanos más fundamentales. 

Por eso, los vecinos de Villas del Sol hacemos un llamado a todos los ciudadanos en Mérida para evitar la construcción de Villas del Sol City Condos bajo las condiciones de exceso de densidad que el ayuntamiento autorizó ilegalmente. Que este se convierta en un llamado de atención para el Ayuntamiento, que sepa cuáles son los verdaderos intereses de sus ciudadanos y que trabaje acorde a ellos. El verdadero desarrollo y crecimiento de nuestra urbe vendrá cuando el gobierno y las empresas constructoras sepan conjuntar los intereses económicos y los de la población a la que sirven. Mientras esto no suceda, la gente no debe permitir que ni el actual, ni ningún otro gobierno siga atropellando a la gente, a las leyes y a la armonía social en nombre del dinero.