¿A quién le rinde cuentas nuestro ayuntamiento?

¿A quién le rinde cuentas nuestro ayuntamiento?

Se supone que la administración de Mérida sirve al pueblo. El alcalde Renán Barrera prometió, al momento de tomar posesión de su cargo, escuchar la voluntad de los meridanos y trabajar por su bien. Pero parece que a un año de estar en el poder su objetivo político ha ido cambiado. 

Al menos así lo demuestra su mutismo respecto a la- problemática urbana que está generando la construcción de City Condos Villas del Sol. Los vecinos de la zona, disgustados por un desarrollo inmobiliario que claramente viola los reglamentos de construcción vigentes, han acudido en múltiples ocasiones a la autoridad, para que resuelva el caso. Pero lo único que han obtenido como respuesta de sus gobernantes es silencio y rechazo. 

Con sus acciones, no solo demuestran la poca estima que sienten hacia los derechos más fundamentales de su ciudadanía, también permiten la construcción de obras que claramente violan las leyes, reglamentos y derechos humanos. Esto sienta un precedente muy peligroso para los meridanos, pues los deja indefensos ante voraces intereses económicos, sin que exista una autoridad que sienta la obligación de protegerlos y de rendirle cuentas.. 

Esta coyuntura obliga a todos los meridanos a replantear nuestra relación con las autoridades locales. ¿Permitiremos en la ciudad un gobierno sometido a intereses económicos? ¿Es más importante el enriquecimiento de la clase política que el bienestar de la ciudadanía a la que se supone deben servir? Realmente, ¿a quién le rinde cuentas nuestro gobierno?

Lo que los City Condos Villas del Sol dejan en claro es que los intereses del gobierno no están en su ciudadanía, sino en otro lado. Como demostró el otorgamiento ilegal de un permiso que rebasa la densidad habitacional permitida y pone en peligro los servicios básicos de la zona, la autoridad se muestra dispuesta a hacer a un lado a sus gobernados e ignorar las leyes oficiales y las reglas de convivencia por razones de beneficio propio. 

Insistimos que esto es un claro ejemplo de la una violación a los derechos humanos de los ciudadanos, afectando directamente nuestro patrimonio, y como resultado, tenemos que sufrir las consecuencias del crecimiento desmedido y mal planeado de nuestra ciudad, a la cual, le están quitando su identidad, la tranquilidad y armonía, que ha prosperado a lo largo de los años.

Es por esto que el movimiento de rechazo a los City Condos no es solo una protesta inmobiliaria, es una manifestación en contra de un gobierno sometido a intereses económicos ajenos al bien de la sociedad. Los vecinos de Villas del Sol hacemos un llamado para que todos los meridanos nos unamos y no permitamos que continúen los abusos del poder. Que la oposición a esta construcción se vuelva un ejemplo de hasta donde llegará la ciudadanía para obligar al gobierno a defender sus derechos más fundamentales. 

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